VACUNACIÓN DURANTE EL EMBARAZO
 Se recomienda, antes de que la mujer planee embarazarse, revisar su historial acerca de las enfermedades infecciosas que haya padecido en la infancia, especialmente con la varicela y rubéola; si ya padeció la enfermedad no se recomienda la vacunación, pero en caso negativo sí es conveniente; se advierte a la madre que evite el embarazo en las siguientes cuatro semanas posteriores a la vacunación.

El riesgo de malformación para el feto en desarrollo secundario a la administración inadvertida de vacunas a la madre, es más teórico que real, sin embargo, no es conveniente aplicar ninguna vacuna durante las primeras 14 semanas del embarazo.

El embarazo es una etapa especial donde existe la posibilidad para la prevención de enfermedades prevenibles mediante la vacunación; las vacunas inactivadas administradas en el tercer trimestre del embarazo no representan riesgo para la embarazada o su hijo.
 
Vacuna contra la influenza

Debe recomendarse a toda embarazada después de las 14 semanas y cuando el segundo y tercer trimestre del embarazo coincidan con el período de mayor probabilidad de circulación de dicho virus.

Las enfermedades que pueden coincidir con el embarazo, como son la enfermedad cardiaca, enfermedad pulmonar crónica, anemia crónica e insuficiencia esplénica,  colocan a la mujer en riesgo aumentado de morbilidad y mortalidad para la influenza. Las variaciones anuales de las cepas de influenza requieren que la madre se inmunice anualmente.
 
Vacuna contra la Tosferina, Tetanos
Tadp

Esta vacuna contiene toxoide tetánico, toxoide diftérico-reducido y toxoide pertussis acelular-reducido adsorbidos

La Academia Americana de Pediatría recomienda la aplicación de esta vacuna en una sola dosis a toda las mujeres embarazadas se aplica en el último trimestre; también se puede aplicar en el periodo inmediato del post parto

La administración de la vacuna antitetánica durante el tercer trimestre del embarazo ha contribuido a reducir las tasas de tétanos purperal y neonatal. La vacuna contra el tétanos está indicada en la embarazada cuando han transcurrido 10 años desde la última dosis, en este caso se administra como mínimo dos dosis con un intervalo de cuatro semanas.

Debe intentarse que este intervalo sea los más amplio posible teniendo en cuenta que la segunda dosis debe aplicarse entre las semanas 25 y 32, con el objetivo de facilitar la protección del recién nacido, ya que la transferencia de anticuerpos entre la madre y el feto se produce con mayor intensidad a partir del tercer trimestre.

Vacuna contra la hepatitis B

Actualmente se recomienda que la embarazada se someta a un tamizaje prenatal para el antígeno de superficie de hepatitis B, debido al alto riesgo de transmisión al niño en el momento del parto y a la disponibilidad del agente inmunológico efectivo para evitar la transmisión al niño.

Si se encuentra que la mujer embarazada es negativa para el antígeno de superficie de hepatitis B debe considerarse la vacunación.

Las vacunas de DNA recombinantes autorizadas actualmente contienen la proteína HbsAg, son seguras e inducen una respuesta de anticuerpos protectores a largo plazo; no se han observado eventos adversos en el desarrollo del feto, y los niños lactantes se benefician de la protección de anticuerpos adquiridos pasivamente.

La inmunización materna con vacunas inactivadas administradas en el tercer trimestre no representa riesgos conocidos y es un método eficiente de prevenir enfermedades infecciosas prevenibles por vacunación.
 
Todas las vacunas para todos los niños

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